Porque un CDE puede ser… lo que el pliego diga que es.

A veces una revisión del BEP se convierte en una experiencia casi metafísica.

Eso fue lo que ocurrió cuando un compañero se encontró con que el “CDE” del proyecto se definía nada menos que como la suma de Google Drive, Teams y BIMcollab Zoom. Intentó razonar que un CDE no es un puzle de aplicaciones, sino un sistema con procesos, estados y trazabilidad… pero la respuesta al otro lado fue el clásico “esto ya lo usamos en otras obras”. Ese fue el punto de partida de un pequeño caos conceptual.

La luz llegó cuando llevó la pregunta al servidor de INSIDERS. Allí se mezclaron experiencia, humor y realismo: desde quienes defendían el rigor de la ISO hasta quienes recordaban que, en la obra real, los pliegos a veces van por libre.

El debate fue intenso, útil y hasta divertido, demostrando que lo mejor no es tener siempre la herramienta perfecta, sino contar con un grupo de compañeros dispuesto a aportar criterio, calma y soluciones en mitad del ruido. Al final, el verdadero CDE no fue Drive ni Teams… fue el conocimiento compartido.

Un profesional intenta concentrarse entre el caos digital: BIM, IA y hasta un vídeo de gatos compiten por su atención en una jornada interminable.